Feb 26, 2010

LO PEOR ESTA POR LLEGAR


Cordoba
Los afectados por las inundaciones en Córdoba han lanzado hoy una llamada de socorro olvidando la polémica sobre la ilegalidad de algunas de sus viviendas, algunas de ellas construidas en zonas inundables según el PGOU, por lo que su petición es clara: que ni les olviden ni les abandonen. Las predicciones meteorológicas no son muy favorables y dicen que lo peor está por llegar.
Locales
m.becerra

Cordoba

"Ahora ya no me queda nada, he perdido todo lo que podía perder. Sólo pido una cosa, que nos ayuden y no nos dejen solos", ha relatado a Efe uno de los vecinos que ha tenido que ser desalojado de la barriada de la Altea en la zona del aeropuerto cordobés.

Este joven de 26 años, que es una de las 700 personas perjudicadas por la crecida del río Guadalquivir a su paso por la capital cordobesa, cuenta sobrecogido que su casa no ha aparecido en ninguna portada de los diarios ni en el informativo de ninguna cadena de televisión porque ni si quiera se puede ver el tejado, "porque no está, no se ve", describe.

Desde que tuviera que abandonar su casa que ha quedado sumergida bajo el agua, José, al igual que otros afectados, busca cobijo en una de las instalaciones municipales que el Ayuntamiento de Córdoba ha dispuesto para las familias, como la residencia de mayores Guadalquivir.

La situación de este joven es similar a la de Ana, otra vecina desalojada de la barriada cordobesa de Fontanar de Quintos, quien ha explicado a Efe que la ropa que lleva puesta es lo que único que tiene, ya que no tuvo tiempo para sacar sus cosas de la casa donde vivía con su familia y a la que confía regresar cuando las aguas vuelvan a su cauce.

A Ana, propietaria de una de las 252 casas que han sido desalojadas a causa del temporal en la provincia de Córdoba, el río Guadalquivir le ha arrebatado su hogar, pero también sus ilusiones, por lo que espera poder recibir pronto las ayudas de las administraciones para recuperar cuanto antes sus pertenencias y sueños.

"No tiene sentido discutir sobre la ilegalidad de nuestras casas, lo que hemos perdido no era ilegal", ha dicho Ana mientras su marido se mostraba asustado por el posible aumento del cauce del río cerca de esta barriada que ya ha anegado por completo algunas viviendas, donde sólo asoman los tejados.

Sin embargo, el caudal del agua del río Guadalquivir ha empezado a bajar a su paso por las provincias de Jaén y de Córdoba, por lo que todos los afectados esperan que lo peor ya haya pasado.

Mientras tanto, en las zonas donde aún se puede acceder, aunque con dificultades, los propietarios de las casas se arman de paciencia, cogen el cepillo y la fregona para, con una mirada pendiente en el cielo, limpiar el abundante lodo que dejaron las aguas turbulentas.

Fuente: Ecodiario.